ARTE RUPESTRE EN
ALBACETE
En la actualidad (2007) hay censados en Castilla-La Mancha más de 360 abrigos rupestres, entre los que destacan los conjuntos de Villar del Humo, en Cuenca; de Alpera y Minateda en Albacete, y el Parque Arqueológico de Nerpio, también en Albacete. En esta provincia hay censados 78 abrigos rupestres de los que 56 pertenecen a Nerpio.
La región de Castilla-La Mancha está ubicada en la Submeseta Sur; cuenta con una superficie de 79.230 Km2 y tanto por su amplitud (ocupa el 16 por ciento de la superficie nacional), como por su situación meseteño-meridional, posee una amplia diversidad de espacios que han influido en su desarrollo, además de contar con una escasa ocupación del territorio con una población de casi dos millones de habitantes (el 4,3 por ciento de la población nacional), y de marcado carácter rural.
El relieve meseteño en el que se encuadra nuestra región, de altitud media elevada, está rodeado por zonas montañosas, lugares en donde las sociedades prehistóricas encontraron el medio físico apropiado para realizar las manifestaciones de arte rupestre que han llegado hasta nosotros, legado cultural a proteger como muestra del patrimonio más curioso que poseemos.
Este Arte Rupestre, Levantino y Esquemático, cuenta con ciento cincuenta estaciones, repartidas entre las provincias de Albacete, Ciudad Real y Cuenca, principalmente, aunque también existen muestras muy relevantes en la de Guadalajara; estas últimas son de cronología paleolítica.
En Albacete, la provincia que mas abrigos posee, destacan las estaciones Nerpio, Letur, Minateda, y Alpera. En la provincia de Cuenca destaca el núcleo de Villar del Humo, con 12 abrigos y por último, Ciudad Real, con las manifestaciones de arte rupestre esquemático de Sierra Madrona.
Castilla-La mancha, al igual que ocurre con Andalucía, presenta sus principales núcleos de arte rupestre levantino en su zona oriental, constatándose su distribución por las provincias de Albacete, Cuenca y Guadalajara.
Los primeros documentos datan de fechas de principios de siglo; el hallazgo de la Cueva de la Vieja y de la Cueva del Queso realizado por Pascual Serrano en 191O, convirtió a la población de Alpera en un centro de atención de los investigadores que empezaban a aproximarse al arte levantino, apareciendo los primeros datos de la mano de Breuil (1912) y de Cabré (1915).
En el extremo meridional de la provincia de Albacete se sitúan los Abrigos de Minateda. Fueron descubiertos en 1920 y publicados por Breuil.
A este contexto cronológico y de investigación corresponde el hallazgo de un importante núcleo en Villar del Humo (Cuenca). En 1917 realizaron trabajos sobre el mismo Hernández Pacheco y su dibujante F. Benítez. Sin embargo, el trabajo monográfico de sus estaciones quedaría pendiente durante muchos años, hasta que Hernández Pacheco (1959) en su obra incluyera información sobre los mismos.
El descubrimiento, en abril de 1954, de un abrigo con pinturas rupestres en el paraje de Solana de las Covachas (Nerpio), supuso una llamada de atención para numerosos investigadores, fruto de la cual se localizaron más conjuntos pintados en la zona sur de Albacete (García Guinea y Berges, 1961, y Sánchez carrilero, 1962). Sin duda, Nerpio es el enclave más dinámico y rico de todo el Sur peninsular, convirtiéndose las Bojadillas y la Solana de las Covachas en sus máximos exponentes. Este último conjunto fue objeto de una monografía realizada por A. Alonso (1 980) y recientemente se ha ampliado su estudio a toda la cuenca alta y media del Río taibilla (Alonso y Grimal, 1996), obra fundamental para conocer el arte prehistórico de estas tierras.
Por último, señalar el hallazgo de los abrigos del Llano (Rillo de Gallo, Guadalajara). que presenta algunas figuras que autores han considerado como levantinas (Balbín et alli. 1990).
El conjunto de las manifestaciones de arte rupestre levantino de Castilla-La Mancha se distribuye fundamentalmente en dos áreas : el núcleo de Villar del Humo en la provincia de Cuenca y el núcleo de Nerpio en la de Albacete. Los dos se encuadran en una política de protección y gestión basada en el desarrollo de la figura de los parques culturales. Su objetivo es preservar una zona geográfica en la que coinciden características culturales y ambientales, que se destacan respecto del resto del territorio, para el uso y disfrute de la sociedad.
Nuestra región cuenta con 93 registros incluidos en el documento de Solicitud de Declaración del Arte Rupestre como Patrimonio de la Humanidad, sin embargo. existen datos que permiten apuntar que en realidad estos núcleos pictóricos conservan una limitada muestra respecto a todos los que debieron existir, Por un lado, el soporte se ha visto afectado por la degradación natural y por otro, debido a la utilización de los abrigos como apriscos de ganado.
El soporte es en la mayoría de los casos, caliza y arenisca del triásico que ha sido horadada por los agentes naturales, permitiendo que surgieran barrancos y zonas escarpadas, en donde oquedades, cavidades y abrigos rocosos, han resultado lugares idóneos para la representación de pinturas rupestres. En general, los autores disponen sus obras en lugares accesibles y cómodos, con cierta predilección por las zonas medias y medias-bajas.
Sistemas de protección
En el análisis del estado general de conservación de las pinturas hay que estudiar el color, y el soporte,
- el color, compuesto de pigmento y diluyente debe poseer una cualidad principal la de ser resistente a la luz
- el soporte o la pared , areniscas y calizas, sobre la que se aplica el color posee una determinada capacidad de absorción lo que condicionará la calidad de la depositación de las pinturas ya que su rugosidad e higroscopicidad facilita la retención,
En la actualidad, los motivos pintados que podemos apreciar presentan una capa de concreción que los enmascara y que ha tenido necesariamente que alterar los pigmentos y los aglutinantes, aunque no ha afectado a las imágenes, muchas de las cuales se han conservado con extraordinaria exactitud,
La accesibilidad y la protección física son variables. La mayoría de los abrigos presentan un acceso relativamente moderado, lo que propicia las visitas incontroladas. Pero por otro lado, los que se encuentran en esta situación gozan de protección física. Aunque es cierto que en muchos casos dicha protección es inoperante debido a la antigüedad de los mismos. Son cerramientos desfasados por su diseño, y poco efectivos, debido a los materiales empleados, poco resistentes al vandalismo.
Desde que en 1984 se produjera el traspaso de competencias en materia aqueológica a la Comunidad de Castilla-La Mancha, ésta ha impulsado los estudios relacionados con esta disciplina.
La mayoría de los cerramientos estaban ya realizados por lo que, salvo alguna excepción, se han centrado los esfuerzos en su reparación y sobre todo en su documentación, elaborando a partir del año 1988 el inventario de arte rupestre de Castilla-La Mancha en la actualidad finalizado en cuento a las manifestaciones de arte rupestre levantino. Están en marcha las de arte rupestre esquemático. También se ha contribuido, en parte, a la investigación de estas manifestaciones a través de una orden de subvención para investigaciones arqueológicas y paleontológicas, a través de la que los investigadores han tenido ayudas económicas para sus trabajos.
La protección de este patrimonio se centra en su inclusión en el instrumento urbanístico adecuado, según dice el artículo 20 de nuestra Ley regional de patrimonio.
A partir del año 1996 se ha elaborado un nuevo programa de revisión del estado de los cerramientos de los principales abrigos, atendiendo a la creación. de parques culturales que esta comunidad ha puesto en marcha.
El 3 de mayo de 1995 se inauguró el parque cultural de Villar del Humo con nuevos cerramientos y en 1997-98 se inaugurará el de Nerpio.
Este concepto de parque cultural es más amplio que el de parque arqueológico; lo engloba y lo supera. La diferencia estriba en la mayor extensión espacial del parque cultural, que incluye a veces varios términos municipales También se refuerza en estos parques la idea de vincular el medio natural a las manifestaciones arqueológicas que en él se asientan. En el caso de Castilla-La Mancha es el arte rupestre uno de los principales legados que la prehistoria nos ha dejado. En nuestra comunidad existen valiosísimas muestras de este arte que nos sirven para conocer las formas de vida de nuestros antepasados, y cuyos principales estilos son el levantino y el esquemático.
Así pues, la principal seña de identidad, o su denominador común, son las estaciones de arte rupestre: constituidas en su mayoría por abrigos al aire libre, que contienen manifestaciones plásticas de las sociedades prehistóricas que habitaron nuestras tierras.
Los Parques Culturales con Arte Rupestre han surgido como un segundo modelo de gestión, fundamentalmente impulsados por administraciones locales, pero con el asesoramiento técnico y el apoyo económico de la administración regional. Responden también a una necesidad latente de desarrollo de zonas desfavorecidas, que buscan en sus recursos endógenos una posibilidad de desarrollo socio-económico.
Los problemas que plantea la conservación y protección de dichos parques están íntimamente asociados a la acción directa de los agentes naturales, sin olvidarmos del perjuicio que las personas causan, en ocasiones, a estas manifestaciones plásticas únicas.
El dotar a estos núcleos de una protección comporta una inevitable inversión en los cerramientos de los abrigos y es por esta tarea por la que se ha comenzado. Pero no debemos quedarnos en este tipo de obras. La protección ha de ir unida a la difusión del patrimonio, ya que la valoración de éste repercute en un mayor respeto de parte de la sociedad, y por ello se pensó en dotar de adecuadas infraestructuras a estos lugares: mejoras de los accesos, equipamiento hotelero, señalización de itinerarios, etc; todo ello encaminado a fructificar en la vertiente expositiva, sin olvidar la vertiente científica.
Existen en Castilla-La Mancha varios núcleos con arte rupestre, cuyos alrededores son auténticas reservas naturales donde el progreso aún no ha incidido negativamente. La riqueza cultural de estos núcleos y el protagonismo que en ellos adquieren los aspectos ambientales y etnográficos, unidos a los de tipo arqueológico, los significan como inevitables puntos de referencia.
Nerpio(Albacete), Villar del Humo (Cuenca) , son los dos grandes parques culturales con arte rupestre levantino de nuestra región. |
ABRIGOS CENSADOS
OBRAS
1- Molino de las Fuentes II, Panel II, Mot. 50 a 56 (NERPIO)
2- Molino de las Fuentes II, Panel I, mot. 1 a 49
3- Prado del Tornero II, fig. 1 a 5 (NERPIO)
4- Prado del tornero I. Fig. 6 a 10 (NERPIO)
5- Solana de las Covachas IX, Mot 1 (NERPIO)
7- Solana de las Covachas IV (NERPIO)
8- Solana de las Covachas IX. Mot.. 4,5,6 (NERPIO)
9- Solana de las Covachas VI. Mot 42
10- Solana de las Covachas VI. Mot. 37 (NERPIO)
11- Solana de las Covachas VI Mot. 27 (NERPIO)
12- Solana de las Covachas VI Mot. 6 (NERPIO)
13- Solana de las Covachas III Mot. 20 a 56 (NERPIO)
14- Solana de las Covachas III Mot. 1 a 20 (NERPIO)
15- Solana de las Covachas IIMot. 1 (NERPIO)
16- Castillo de Taibona (NERPIO)
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